Es tiempo de crisis, de apretarse el cinturón y realizar dieta en comunicación. Los despilfarros de otros tiempos han pasado a mejor vida, ahora las inversiones en comunicación son mucho más puntuales.

Dos noticias me llaman la atención en una de mis fuentes habituales, por un lado los anunciantes buscan medios con resultables medibles y por otro el auge de las promociones en detrimento de la publicidad aspiracional. Por un lado los anunciantes desean conocer el ROI de cada euro y por otro se empeñan en convencer a sus clientes de que sus productos son asequibles.
En esta tendencia, estrategias de comunicación menos masivas y con una mayor eficiencia son totalmente idóneas. Entre estas me llaman la atención estrategias Member get Member como la de la academia de oposiciones CEN. Tan sencillo como incentivara un consumidor/cliente actual para que se convierta en un embajador de nuestra marca y nos recomiende a sus contactos.
¿Puede ser la inversión en campañas virales la esperanza blanca de la comunicación? Difícil saberlo, especialmente con el endurecimiento de la ley con el uso de las base de datos, pero sin duda el camino inmediato pasa por la eficiencia de la inversión, la segmentación y las campañas de fidelización dirigidas a específicamente leads.


