La cultura de masas está herida de muerte. Una nueva especie ha invadido su hábitat y amenzada, como un animal herido, se revuelve en un agónico ataque empleando Canon a modo de zarpas.

Internet acecha el reinado de los McContenidos y ajeno a la negación de los cerebros más descerebrado, continúa creciendo, invadiendo nuevos mercados. La diversidad ha llegado, se acabó la producción en serie para la masa y hasta el incondicional fan del post funky setentero de producción holandesa puede adquirir sus temas favoritos.

Y no sólo eso, además puede opinar, recomendar, informarse y ponerse en contacto con otros con quien comparta gustos, a pesar de que un océano les separe, gracias a Internet la dispersión no es problema.

Chirs Anderson, editor jefe de Wired, observó el éxito de Amazon o Rhapsody y profundizó en las claves de estos nuevos negocios en un libro que ya es todo un paradigma del Marketing.

La Larga Cola explica la rentabilidad pujante de los nichos. Si antes la regla del 80/20 regía las ventas de cualquier negocio, hoy la venta de pequeñas cantidades es, por primera vez rentable. Debido a la reducción o incluso supresión de los costes de embalaje, almacenamiento y logística, cualquier libro o disco, aunque su audiencia sea mínima es rentable, de modo que la suma de todas las pequeñas cantidades puede proporcionar mayor beneficio que todos los hits juntos.

La gráfica Long Tail clásica viene a ser así:

Gráfica típica Long Tail

La franja roja representa los productos más vendidos de cualquier mercado. Por ejemplo pensemos en la música. En una tienda tradicional, la rentabilidad desciende a 0 aproximadamente, a partir del disco 100, ya que se necesita un espacio físico que supone unos costes y por tanto sólo merece la pena realizar esfuerzos comerciales en los discos de la franja izquierda. Para una tienda como Rhapsody, la gráfica no llega a 0 hasta el disco 10.000 ó 20.000, en una forma de cola larga. De hecho cada vez que Rhapsody añade temas a su colección, éstos encuentran un público, aunque sea mínimo y disperso.

La Larga Cola se puede aplicar a cualquier categoría de productos y afecta no sólo a la venta si no a también a todas las áreas del marketing en las que el efecto de Internet permite sumar una inmensidad de minorías. Por ejemplo las RR.PP. deberán tener en cuenta al gran mosaico de bloggers y micromedios, ya que juntos tienen más influencia que elmundo.es.