Con las toneladas de letras vertidas en blogs, foros y publicaciones sobre las redes sociales, analizando las tendencias de los usarios, las posibilidades de formatos, la interacción, segmentación, bla bla. ¿Por qué coño no echan humo las inversiones publicitarias en el facebook de turno?

Hace poco más de un año pensaba que una comunidad virtual era algo así como Ceuta y Melilla y ahora no conozco a nadie que no se haya creado su perfil en cualquiera de todas las redes disponibles. De hecho el número de usuarios continúa aumentando espectacularmente, junto al consumo de cada usuario. Mucha audiencia, mucho tráfico, ¿poca publicidad?
El poder publicitario de estas plataformas es evidente, las agencias de publicidad con gafapastas como directivos suelen prender la mecha de sus virales a través de las redes. Por ejemplo, aquí. Una segmentación aún mayor a la publicidad contextual,
Incluso las compañías crean sus propias redes sociales, como recientemente Ikea y Telefónica, pensados como espacios de encuentro entre cliente. Marketing de la experiencia al servicio de la comunidad. Sin embargo…
Las posibilidades están claras, sin embargo los usuarios de estas redes aún conciben estas plataformas como algo lúdico, social. La publicidad con alto contenido comercial lo tiene complicado, al menos por ahora, esto no significa que la publicidad no tenga futuro en estas redes, significa que aún no se ha encontrado el formato adecuado.
Pero, ¿no es esto lo encantador de Internet?


